sábado, febrero 21, 2009
el pozo estaba seco
el aire rompía la distancia con la luz.
Yo secaba con el trapo el mar.
Alguien me gritaba: -No te caigas María! no te caigas!
Pero yo seguía corriendo.
Al llegar a mi casa, el gato había derramado su leche,
mi madre lloraba sobre la fotografía de un hombre.
Supe que debía guardar mi delantal en la cajonera verde,
despegué las figuritas de mi cuaderno,
y me até
con un nudo
el pelo que
se
me
caía.
martes, enero 06, 2009
ASÍ
Capaz desde la flor
jueves, julio 31, 2008

MANZANILLAS
Me desperté con la lengua
del ciervo en la oreja.
Es un milagro.
Todo este cielo para mí.
Ya no necesito cajas.
Las tijeras bordan
de manzanillas la tela.
Quién era yo
hace dos días,
hace tres meses?
Cigüeña detenida,
hermana de la noche.
Tu voz madruga el bosque
y me despluma.
Es cierto que lavé los guantes
aquella vez,
apenas te fuiste,
junté las migas de tu pan
y me las llevé a la boca
como el cuerpo de Dios.
domingo, julio 06, 2008
EN MI SUEÑO
Las manos son lo último que envejece, sus manos no envejecen nunca.
Cruzó la puerta, No quiso verme a la cara,
de seguro miró mi espalda llena de nudos, se sorprendió
por el largo de mi pelo, quiso acercarse a tocarlo pero le dió pudor,
sopló el viento, las chapas en el techo empezaron a moverse.
Últimamente el frío en mis manos,
me preocupa,
el color de mi sexo,
verde esmeralda brillante,
me bajé la pollera.
Hace tiempo no soñaba.
Me quedé con la sensación de que lo tendría que haber saludado,
pero lo que era mío ya no estaba en su cuerpo, fue curioso.
La lluvia liquidó la fiesta, nos tuvimos que ir,
mis manos ya no debían secar
las gotas que se desaguan por los techos,
mi preocupación estaba puesta en cómo llegar a mi casa, la nueva.
De repente estaba arriba, en un arriba desconocido para mí,
tenía que bajar una escalera terriblemente empinada,
temí resbalar, me saqué el bolso y los zapatos, transpiré,
el sudor era el mismo del primer día de escuela,
cuando dicen tu nombre y enseguida te ubican en la fila,
y la maestra dirige las dos hileras hacia el aula,
y los padres, cada vez más chiquitos
saludan desde el mástil.
Voy a aprender el abecedario,
a izar banderas,
a escribir mi nombre en los libros,
voy a manchar los bolsillos con tinta.

miércoles, junio 25, 2008
TRATAMIENTO
Mi vida,
Se trata de no
Caer
La realidad se asemeja a
Empinados laberintos de
Piedras peligrosas, enceraditas
Con musgo violeta,
Y la precisión es tanta que
La cabeza hace fuerza
Para no ver
Las distancias de
Crestas derrotas impúdicas.
Me pienso plato cacerola cuchara,
Al servicio del hambre.
Entonces, mi vida:
Esto que agarro con las manos
Como si nunca hubiera nacido.
Seré un animal por la mañana
Tendré que morder esta conjetura
Tendré que
Partir el cielo
Y pararme debajo de la piñata
Descubrir qué hay
Adentro,
Adentro,
Más adentro.
ROCAS
Comparó su fiebre con la mía mientras
los labios parecían caerse del frío,
el pecho hundido, mi torso agazapado dentro.
Me gustaría poder gritar cuando se encienden los hornos
pero me quedo inerte, como las rocas.
Cuando silencio, me pesa la mano.
Queremos llorar abrazados,
amarrados al barco hasta que calme,
pero el barco se hunde con todo encima.
El tornado arrasó nuestra casa
Arrastró los platos, los restos de comida
Lo que quedaba se escurrió
con el agua de los fideos, se enfrió en la olla.
Salimos a juntar los paraguas escondidos en el jardín
pero la lluvia no esperó y patinamos.
Se me cayeron todas las pestañas.
En tu cara los pómulos se te hundieron.
Estoy tejiendo
una bufanda roja,
algún órgano que nos una.
Él pretendía darle en su abrazo la galaxia.
Le daba placer verla rebanar los gajos desnuda en la cama, los huesos apresados,
su torso de violín.
La noche en la ciudad pasaba lenta sobre la luz del ladrillo.
Ella ahora emite el sonido de un cisne, se siente dueña.
Él tira la punta del piolín con el que había atado la trenza y en el viento sus crines, luminosas y oscuras, como pasto crecido, como trigal, le galopan el cuello sin lunares.
El té no basta, una jarra, dos jarras, las tazas se lavan en el diamante, se escurren en la
Promesa de una pava más.
viernes, junio 06, 2008
domingo, junio 01, 2008
domingo, mayo 25, 2008
De algo que no entiendo
No sé si es una bomba a punto de Estallar
O el vientre de mi madre.
Las manos quieren ser cuerdas de gelatina
o de papel, pero son espías y están atadas,
atadas a esa figura que no entiendo bien
si soy yo, vos ó mi padre.
Sucede esta noche
Otra vez hacer fuerza desde la entraña
Intentar que este viento no me entre
a los Galpones donde hace frío
Y se escuchan
Gritos, pelados.
En consecuencia
Te subís la corbata y cantas:
-la miel margarita, quiero beberte!
Y ella
vuelca el Florero para que comas
mientras Absorbe con los ojos el agua,
Nunca tanto placer.
Los ladrillos se desarman en Amapolas y él
la toca para que de sus brazos salgan
las libélulas y los girasoles.
Él,
río de su garganta devora el nido.
Ella,
en lo cóncavo, observa con las rodillas dobladas
intentando no se le note el pulpo en la vagina.
Sobre el banco de plaza
él decidió penetrar la humedad, y las hojas
en el piso comenzaron a volar
Como pedazos de Porcelana.
Humedecerte las manos, apenas un poco, darte quiero
llevarme tu piel, rastrillarla, armar canaletas,
no sé nadar pero respiro bajo el agua.
Son las ganas de humedad, te ves tan gracioso con
ese durazno en la cabeza, me haces reír, sacá las manos
de los bolsillos, Ay! Madre de Dios!, dónde se vio
que un hombre actúe así con una mujer,
Te voy a violar, voy a retorcer y apretar las uvas
y después nadar en el jugo violeta.
Parte de la cara es tierra,
este gusano se mete en el corazón, y presiona.
entonces
él se peinó el mundo y comió las flores,
fueron felices, por un rato.
El viento en sus ojos le movió los párpados y volaron como mariposas, se le fueron de la cara.
Ahora Él sostiene el cuerpo muerto, parece una montaña.
Ella guarda secretos escondidos En el pelo
por eso después de las cañerías él se lo seca con la toalla.
Parte de mí
Quiebra
las semillas de la sandía
Hacen nido en mi cuello
a veces cuando
me sacuden los desiertos
Yo no río.
Me da fobia el grillo por eso
Lo guardo en mi axila, en la alfombra de
mi axila cuadrada y sin estrella.
Como el hambre comenzó el deshielo
cantó el cordero su saludo.
Vuelve la pasta agria
Otra vez a
soplar la sopa a
limpiar los platos,
El aliento del loco me empaña
¡qué despecho!
Dónde hay que
Soplar la aguja para hilvanar las partes
El puño la cartera la espalda
Todo se me separa.
Ya no importa que se escape algún astronauta del huevo,
yo sólo quiero Ver
la distancia entre las rocas sobre el mar
Esquivar la corriente de antílopes y pescar
Algún pececito de color salmón.
Qué despacio se acerca a tocar mi ombligo tu lengua,
La espuma cristalina de tu lengua.
Pájaro de buen augurio,
brillan tus dedos cuando los metes en mi boca.


